Stanley Greenberg

DAVID REDOLI

Conocí a Stanley Bernard Greenberg en Bilbao, el jueves 17 de junio de 2010, cuando impartió la conferencia inaugural del I Encuentro Internacional de la Asociación de Comunicación Política (ACOP). El título de su conferencia: “Lo que aprendí de los líderes internacionales: Los mejores consejos para hacer campaña y para gobernar”.

Fue en ese momento cuando me di cuenta de que estaba ante uno de los más grandes asesores políticos estadounidenses. Una leyenda viva. Un icono de la política norteamericana que, como suele suceder con aquellos que son gigantes de verdad, se mostró cercano y amigable, sin pretensiones de ningún tipo. Un hombre sencillo a quien todo el mundo llamaba “Stan”.

Sirva esta reseña para describir quién es Stan.

En primer lugar, cabe decir sobre él que es un histórico asesor del Partido Demócrata estadounidense. Y, en segundo lugar, puede decirse que su trayectoria profesional se define en tres palabras: brillante estratega político.

Stan Greenberg ha asesorado las campañas de Bill Clinton, Al Gore y John Kerry, así como a decenas de candidatos en Estados Unidos, América Latina, África y Europa, incluyendo a Gerhard Schröder, a Nelson Mandela y a Tony Blair, por ejemplo.

Greenberg es miembro del “Salón de la Fama” de la Asociación Estadounidense de Consultores Políticos. Ha sido descrito como “el padre de las modernas técnicas de votación”, “el De Niro de todos los consultores políticos” y “un gurú internacional incomparable”. La revista Esquire lo nombró una de las personas más importantes del siglo XXI. The New Yorker reportó la victoria de Ehud Barak en 1999 como un “desconcierto sorprendente para el Partido Laborista del país o… simplemente como otro cliente de Greenberg tomando su lugar como jefe de estado”.

El también famoso asesor político vinculado al Partido Republicano, Frank Luntz, ha asegurado que Stan Greenberg le asusta muchísimo, porque “no sólo tiene un dedo en el pulso de la gente, sino que le inyectaron por vía intravenosa. Es el mejor”.

El reconocimiento a su profesionalidad es universal.

Stan se licenció en Ciencias Políticas en la Universidad de Miami y en la Universidad de Harvard realizó su doctorado. Está casado con la congresista Rosa DeLauro y tiene tres hijos y seis nietos de los que, en cuanto tiene ocasión, muestra sus fotos con orgullo y devoción de entrañable abuelo.

Stan, además de estratega político, es un destacado encuestador. Y, por supuesto, un magnífico divulgador: no en vano es uno de los autores más vendidos del The New York Times. Sus libros (normalmente basados en los resultados de sus investigaciones sociológicas) abordan temas candentes como, por ejemplo, la profunda transformación política, social y económica que está experimentando Estados Unidos en los últimos años (y sus implicaciones). Además, también suele abordar en sus escritos temas de enorme interés mediático, como la nueva economía, el cambio climático, los nuevos roles de género, la reforma política o el papel hegemónico de los millennials. Siempre bajo el foco de los datos. Siempre sobre los cimientos de las ciencias sociales.

Greenberg pasó una década enseñando en la Universidad de Yale antes de convertirse en consultor político. Su estudio de 1985 en el condado de Macomb (Michigan) se convirtió en un clásico de la estrategia política progresista, y la base de su argumento de que los demócratas deben trabajar activamente para presentarse como los adalides de la expansión de oportunidades para la clase media.

Stan tiene otra virtud: no es un tipo sectario. De hecho, suele trabajar en colaboración con distinguidos encuestadores republicanos y dirige los sondeos bipartidistas para la NPR, para The Los Angeles Times y para el Bipartisan Policy Center.

Uno de los elementos icónicos de Greenberg es su colega y amigo, el asesor James Carville. Ambos fundaron en 1999 Democracy Corps, una organización independiente, sin ánimo de lucro, dedicada a propiciar que el gobierno de los Estados Unidos sea más receptivo a las demandas mayoritarias del pueblo estadounidense. Para ello ofrece investigación de opinión pública gratuita y asesoramiento estratégico, de enorme calidad, a organizaciones progresistas de la sociedad civil.

James y Stan crearon un precedente tan relevante con esta organización, que cuando Karl Rove listó en el The Wall Street Journal sus 10 recomendaciones para recuperar la mayoría republicana, la primera que daba al Partido Republicano era crear una institución similar a la erigida por Greenberg y Carville.

Ambos coescribieron y publicaron en 2012 el libro ¡Es la clase media, estúpido!, un best seller que rápidamente se convirtió en uno de los títulos de referencia para la mayoría de los políticos del Partido Demócrata y sus votantes. Para elaborar este título ambos entrevistaron a estadounidenses de clase media y descubrieron que, si los demócratas querían ganar elecciones presidenciales, debían replantear su mensaje para atraer directamente a quienes son realmente clase media y así se perciben (una clase cada vez más menguante y desdibujada, que ha visto erosionadas las seguridades económicas de antaño).  

Es el CEO de la compañía Greenberg Quinlan Rosner, una firma de encuestas y consultores que actualmente presta servicio tanto a organizaciones del sector público como del sector privado y del tercer sector.

En definitiva, Stan es, de verdad, un titán de la asesoría política. Un buen tío reconocido por ser un auténtico demócrata en su doble acepción de partido (Partido Demócrata) y de sistema (un defensor a ultranza de las democracias de calidad).

Stan, además, tiene una profunda relación con España. Es miembro del Comité Internacional de la Asociación de Comunicación Política (ACOP). Y, por supuesto, no se pierde ninguno de los encuentros internacionales de comunicación política que ACOP organiza bianualmente en Bilbao.

No en pocos lugares de Estados Unidos he escuchado esta frase: “Sin Stan, probablemente muchos de nosotros hoy no sabríamos quién es Bill Clinton”. ¡Ahí queda dicho!

Y, para terminar, aquí os dejo algunos de sus más destacados libros (muy recomendables, sin excepción):

Politics and Poverty: Modernization and Response in Five Poor Neighborhoods (1974)

Race and State in Capitalist Development: South Africa in Comparative Perspective (1980).

Legitimating the Illegitimate: State, Markets, and Resistance in South Africa (1987)

Middle Class Dreams: The Politics and Power of the New American Majority (1995)

The Two Americas: Our Current Political Deadlock and How to Break It (2004)

Dispatches From The War Room: In The Trenches With Five Extraordinary Leaders (2009)

America Ascendant: A Revolutionary Nation’s Path to Addressing Its Deepest Problems and Leading the 21st Century (2015)

David Redoli Morchón es sociólogo y expresidente de la Asociación de Comunicación Política (ACOP). (@dredoli)

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