Reseña de “El ocaso de la democracia. La seducción del autoritarismo” (Anne Applebaum)

ANE URIARTE

El ocaso de la democracia. La seducción del autoritarismo es el último libro de la aclamada escritora e historiadora estadounidense y experta en el comunismo soviético, Anne Applebaum, cuya traducción al español salió este mismo 2021. Y ya ha sido reconocido como el mejor libro del año según The Washington Post y Financial Times.

El Ocaso de la Democracia es como esos apuntes tan buenos que cuando te dicen que subrayes lo importante, la página se vuelve fosforita, porque todo lo es, y porque nos invita a la más absoluta reflexión, igual que el estudiante anota sus mejores ideas al margen del libro que le inspira. Applebaum nos abre los ojos en medio del ocaso democrático, nos sumerge en un análisis profundo de la posverdad y nos abruma con las preguntas vitales y sociales que nos deja.

Boris Jonhson, líder del Brexit, al comienzo de su carrera fue despedido del Times de Londres por inventarse citas textuales y en 2004 fue expulsado del gabinete en la sombra por mentir, además de tener varios escándalos sexuales. Y cuando trabajó como corresponsal de The Daily Telegraph, se encargaba de inventar noticias/historias en contra de la Unión Europea. Noticias que nunca pasaron, aunque la escisión sí. En 2010, el que era presidente de Polonia Lech Kaczyński murió en un trágico accidente aéreo, y su hermano gemelo creó teorías conspiratorias en torno a la tragedia, dividiendo al país para su futuro gobierno. Desde que su partido, Ley y Justicia, gobierna Polonia desde 2015, además de violar la constitución ha declarado “la guerra” al debate sobre el holocausto, al colectivo LGTBI, a los inmigrantes islámicos y al gobierno israelí; y todo aquel que no es del partido es un traidor. En 1894 en Francia retumbó el caso Dreyfus quien fue acusado y sentenciado injustamente por haber pasado información a Alemania. Aunque más adelante se supo que fue otro, y resultó finalmente indultado, hubo quien siguió manteniendo su culpabilidad. Y quien hasta 2020 fuera presidente de Estados Unidos, Donald Trump, además de hacerse famoso por sus discursos con abundantes falsedades y de odio, cuando perdió las elecciones deslegitimó el sistema acusándolo de ser un fraude. Y dejemos de lado el asalto al Capitolio.

Pero no hace falta irnos a la élite política. Todos conocemos a personas con las que antes se podía hablar y que en algún momento dejamos de poder hacerlo porque comenzamos a partir de distintas realidades. Esto lo vio Applebaum en su culta red de amigos. Es más, vivió en primera persona la invención (sobre su vida) que conlleva la transformación de la realidad.

¿Pero qué provoca esta transformación? Y, sobre todo, ¿cómo es posible que personas, incluso de conocido pasado, consigan convencer a otros de que su “realidad alternativa” es la verdad? ¿La auténtica realidad?

Applebaum nos explica con una destreza envidiable que aquellos que comparten y se creen una “mentira mediana”, tienen algo en común: una mentalidad autoritaria. Y la desmenuza y describe como un psicólogo a su paciente. Karen Stenner afirmaba que las personas que quieren imponer su realidad no toleran la complejidad. No entienden o quieren entender que las razones de determinados hechos deriven de varios factores. Según Hannah Arendt, la mentalidad autoritaria también deriva de un fracaso que hace culpar al sistema. Y son “nostálgicos restauradores” como explicaba Svetlana Boym en su ensayo El futuro de la Nostalgia, puesto que, al creer, como Machado decía, que “todo tiempo pasado fue mejor”, no solo lo idealizan, sino que quieren que vuelva para mejorar un presente que no les convence.

Por eso, las teorías conspiratorias o creencias infundadas como que la falta de empleo es debida a los inmigrantes, son factores para reaccionar contra la complejidad. Al igual que hacer de todo tema un tema político, cuando en realidad no lo es.

Y hablando de política, trasladándolo a su plano, las personas autoritarias tanto líderes como aquellas pertenecientes al propio partido encuentran cobijo en el partido. Estos sistemas resultan ser unipartidistas, antidemocráticos y antimeritocráticos. Denominan a los oponentes con conceptos extremos, como “fascista” o “comunista”, y utilizan la equivalencia moral: excusarse en el mal hacer de otros, para violar ellos mismos las leyes.

Pero para que toda narrativa que verse sobre una realidad alternativa tenga éxito necesita de intelectuales. De personas cultas que sean capaces de crear, compartir y hacer llegar dicho mensaje. Es por esto por lo que la escritora indica que la crisis que el mundo está viviendo no se debe a una crisis económica, dado que la élite creadora de verdades alternativas jamás ha vivido las consecuencias de una crisis. La crisis de Europa no viene por temas del pasado, sino porque personas concretas han llevado actos determinados porque la situación actual no les gusta.

Julien Benda criticaba, en La transition de les clercs, a los intelectuales (clercs) por considerar que traicionaban a la verdad en favor de causas políticas concretas, y establecía que su papel, el rol de los que comunican narrativas, es vital para la democracia. Una que siempre ha estado bajo lupa y que bajo determinadas circunstancias como escribe Applebaum, toda sociedad es capaz de dejarla. Ya Cicerón creía que la forma de (man)tener la democracia era basándose en la parte lógica y racional de las personas, sabiendo que siempre estaría el riesgo de sucumbir a la irracionalidad.

En esta era de la posverdad donde la mentira no tiene ni fin ni responsabilidad, Applebaum logra desmembrar su complejidad a través de la comprensión de la mentalidad autoritaria y establecer los riesgos que han puesto en peligro la democracia. Que estamos rodeados de irracionalidad es un hecho. Y si la democracia necesita de lógica, verdad y racionalidad, ¿cuánto le queda? Quizás nos cueste verla por estar a punto de irse o ponerse, como el sol. Supongo que en nuestras manos está, y no en la de los líderes, decidir si mañana queremos estar más cerca de la democracia, o de la tiranía.

 

Ane Uriarte es consultora de comunicación política y corporativa. Jurista (@Ane_Uriartee)

Libro disponible en Editorial Debate

Traducción de Francisco José Ramos Mena
El mejor libro del año según The Washington Post y The financial Times