¿Qué esperar de las elecciones vascas?

ENTREVISTA A ITZIAR GARCÍA, MIKEL GÓMEZ GARCÍA Y JULEN ORBEGOZO:

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1. ¿Cuáles van a ser, para usted las principales claves de la campaña?

ITZIAR GARCÍA: Desde mi punto de vista, existen dos cuestiones que pueden marcar la campaña, y, en consecuencia, los resultados. La primera, la capacidad del PNV de sobreponerse a la crisis derivada de la gestión del «caso Zaldibar»; si el partido liderado por Iñigo Urkullu consigue introducir en agenda otra serie de cuestiones en los que se le reconoce sólido (gestión económica ante una situación internacional marcada por la incertidumbre o la apuesta por la tecnología e innovación que se está desarrollando para adaptar Euskadi a la era del 5G), considero que puede mantener sus resultados o, incluso, mejorarlos. Sin embargo, si entra en la confrontación con EH Bildu por el caso citado y este, Eh Bildu, construye un relato en positivo, una campaña optimista, novedosa e ilusionante, puede reducir la brecha; en esta era en la que buscamos la novedad, lo diferente, cabe la posibilidad de que la ciudadanía quiera ver alternativas a un partido hegemónico como es el PNV. De ahí la necesidad del Partido Nacionalista Vasco de reinventar su discurso con el atributo «innovación». La capacidad de movilizar del partido de Urkullu será clave; el discurso de Eh Bildu está cada vez más alejado de lo que fue Batasuna y está siguiendo la estrategia de ERC, moderando su discurso, haciéndose un hueco entre la población más joven; reivindicativo, pero más social que identitario.

MIKEL GÓMEZ: En esta campaña habrá que estar atento a las posibles alianzas para formar gobierno. Con un PNV fuerte y un PSE en alza las posibilidades de repetir gobierno de coalición (en esta ocasión con mayoría absoluta) son muchas sin embargo habrá que ver si la suma de los partidos de izquierda podría poner en dificultades al PNV permanecer en el poder. En cualquier caso, el PSE se convertirá en actor principal de esta campaña al ser necesario en los dos escenarios.

JULEN ORBEGOZO: La gran pregunta que planeará sobre estas elecciones será si la suma de PNV y PSE será suficiente para gobernar (38 escaños). La gente acudirá a votar para sumarse a uno u otro bloque (PNV y PSE, por un lado; EH Bildu y Elkarrekin Podemos, por otro). El PP decantará la balanza a favor del primer bloque en cuestiones de gobernabilidad, pero su perfil radicalizado encarecerá la gestión del día después de las elecciones. De hecho, existe otra vía “progresista” en Euskadi, con un pacto entre EH Bildu, Podemos y PSE, dejando a la derecha vasca y española en la oposición, pero todavía es demasiado incipiente y prematura.
Otra incógnita pasa por saber si el PNV ha tocado “techo” o no, lo cual confirmará o no el liderazgo y la popularidad de Urkullu. Si aumentan los apoyos del PNV significará que la sociedad vasca sigue pensando que en Euskadi partido “refugio” que aporta estabilidad al país es el PNV.

2. El PNV viene de un momento dulce con sus pactos con el gobierno del estado, habiendo conseguido el compromiso de este en peticiones históricas. ¿Cree que se notará ese efecto?

ITZIAR GARCÍA: Creo que hasta ahora no ha sabido comunicar con acierto los beneficios que puede obtener la ciudadanía gracias a este pacto con el ejecutivo de Madrid; las transferencias no se han traducido en imágenes o símiles que podrían servir para que el ciudadano de a pie reconozca este logro más allá de lo técnico. Considero que hay mucho por explotar por parte del PNV en este sentido, más allá de hablar del cumplimiento del Estatuto.

MIKEL GÓMEZ: El PNV es experto en sacar rentabilidad electoral a sus negociaciones con Madrid, sin embargo, estamos en un escenario inédito en este sentido ya que actualmente el PNV no es la única fuerza con capacidad de influir en la gobernabilidad del Estado. La posición más aperturista de EH Bildu a la hora de negociar en Madrid y ser influyente en las políticas del Estado puede poner en dificultades el buen manejo de los jeltzales en este terreno.

JULEN ORBEGOZO: El PNV, en realidad, ha acabado gestionando una de sus legislaturas más complicadas: ningún avance en el supuesto nuevo estatus que predica; solo un cuarto de su calendario legislativo aprobado (de 30 leyes, 8 aprobadas); con una oposición frontal de los sindicatos abertzales (como ejemplo, la última huelga general); sin una renovación en sus liderazgos (Urkullu, Ortuzar y Erkoreka); con casos de corrupción probados en los tribunales (De Miguel, por ejemplo) y sospechas de prácticas de clientelismo (Montai, etc.).
El citado pacto con el gobierno español sobre las transferencias se repite periódicamente con distintos gobiernos y nunca se cumple. Sin embargo, es cierto que al PNV le sirve para reforzar su relato de estabilidad, gestión realista de la coyuntura y conseguidor en Madrid. El caso, ahora, es conocer en las urnas si a la gente le parece que ya es momento de pedirle cuentas al PNV o si sigue pensando que, dentro de lo que cabe, es “uno de los nuestros” y el mal menor.

3. A la vez hay dos temas que han marcado el último año. Las movilizaciones de los pensionistas en las principales poblaciones y, recientemente, el accidente del vertedero de Zaldibar. ¿Hasta qué punto cree que marcará la campaña? ¿Y la agenda catalana?

ITZIAR GARCÍA: Como he comentado en la primera pregunta, el ejecutivo de Urkullu se ha dedicado a hacer más que a comunicar en el caso de Zaldibar; ha asumido sus errores, hecho que es loable, pero no ha conseguido, a mi juicio, marcar agenda ni liderazgo. Iñigo Urkullu, por su discreción, ha preferido hacer sin comunicar, gestionar sin comunicar, que hacer ambas cosas; posiblemente pensando que se trataba de una situación tan grave que el hecho de aparecer en medios le parecía frívolo. Sí creo que puede marcar la campaña. En cuanto a los pensionistas, efectivamente, teniendo en cuenta la pirámide demográfica vasca, creo que sí puede ser otro de los puntos a tener en cuenta en estos comicios. Esta bolsa de votantes está más ideologizada y politizada que las generaciones más jóvenes y tienen muy en cuenta la labor realizada por el Grupo del PNV en Cortes. Pueden ser determinantes por el número y por su sensibilidad hacia la política. Por último, Cataluña. Considero que si el orden de celebración de las elecciones fuera a la inversa, influiría más, ya que los resultados de ERC podrían tener un «efecto arrastre»; sin embargo, la elección del 5 de abril ha cortocircuitado esa opción; creo que la gestión del timing ha sido un acierto por parte del actual ejecutivo.

MIKEL GÓMEZ: El caso de Zaldibar estará presente durante toda la campaña, sin embargo, veo difícil que influya en el resultado final. La población afectada directamente es de unos 55.000 habitantes, pero divididas en dos circunscripciones. A esto hay que sumarle la fidelidad de voto alta del PNV en todo el país (en torno a un 80%). Todo dependerá de cómo actué la oposición y si es capaz de insertar un marco que recoja descontento por Zaldibar, las pensiones y los cada vez más numerosos casos de corrupción como el caso “De Miguel” o el caso “Montai”. En cuanto a la agenda catalana, estará presente en dos formas. Por un lado, las alusiones que se hagan directa o indirectamente desde la derecha españolista (PP, Cs, VOX) y en el debate sobre la reforma del Estatuto de Gernika, que enfrentará a PNV y EH Bildu en la cuestión del derecho a decidir.

JULEN ORBEGOZO: Los hechos se suceden con gran velocidad y la memoria social e histórica de la gente cada día es más efímera. Las movilizaciones históricas de los pensionistas parecen ya del pasado y la agenda catalana está en stand-by. La crisis de Zaldibar, por su parte, un caso que sería un escándalo en otros lugares, ya ha sido neutralizada. Tras una nefasta gestión de la comunicación el Gobierno Vasco ha resucitado sin ofrecer demasiadas respuestas a las grandes claves de esta crisis: gestión de residuos, gestión de la comunicación, etc. Por ello, parece que estaremos más ante una campaña de liderazgos y sensaciones, que de propuestas programáticas sobre temas concretos. Con todo, el mayor error en la crisis de Zaldibar ha sido no afrontar la crisis desde una perspectiva humana. Urkullu se ha mostrado deshumanizado intentando aplicar la mera razón a cuestiones eminentemente emocionales, como el miedo de la población cercana o el dolor de las familias de los desaparecidos. No es la primera vez que Urkullu muestra una falta de empatía reconocida por él mismo en posteriores entrevistas. La gente, en Euskadi, pues, puede ser capaz de perdonar los casos de corrupción, el clientelismo o la mala gestión en casos sonados como las OPE de Osakidetza. ¿Pero cómo enjuiciará la falta de empatía de Urkullu? Es otra de las preguntas clave.

4. El PP firma con Cs un pacto de coalición, el PP vasco se niega aceptarlo, han sufrido la marcha de caras visibles como la de Borja Semper y su propio candidato, Alfonso Alonso. ¿Que plan cree que tiene el espacio conservador en esta campaña?

ITZIAR GARCÍA: Desde mi punto de vista, el PP no ha acertado en su lectura para la Comunidad Autónoma Vasca; la foralidad es algo muy valorado por todos los partidos del arco parlamentario, y Ciudadanos no defiende la herramienta. A ello se le suma la crisis derivada de la fricción en el propio PP. Su delegación en Euskadi se ha sentido menospreciada, infravalorada y desautorizada. Ambos ingredientes pueden hacer que la poca representación se vea reducida, aún más, en estos comicios. No auguro grandes alegrías para el centro derecha.

MIKEL GÓMEZ: En principio, la coalición PP-Cs no debería mejorar resultados para el conservadurismo español, sin embargo, si puede ser un aliciente para votar a esta coalición a votantes que migraron a VOX. Esta estrategia tiene un doble filo: Por un lado, tiene la capacidad de aglutinar a votantes muy escorados ideológicamente a la derecha e identitariamente en el españolismo centralista, pero por otro lado aleja a votantes más moderados. El pasado reciente nos dice que la actual estrategia no será positiva para el PP y Cs, a tenor del sucedido en las municipales de Vitoria donde el PP paso de ser primera fuerza a ser cuarta sin que Cs o Vox recuperasen lo perdido por los populares. En el caso de Vitoria está claro que al PP le afecto más la pérdida de votos por el centro que la fragmentación del voto de la derecha.

JULEN ORBEGOZO: El PP ha apostado por recuperar la vía “vintage” con un político que ya ocupó el puesto de candidato a lehendakari hace 22 años. Carlos Iturgaiz recuperará la retórica reaccionaria y ultra, con un perfil nítido pronacionalista español en una Euskadi que desde hace algunos años ha superado la confrontación entre la comunidad abertzale y no abertzale. Su estrategia: sacrificar algunos votos moderados que puedan cambiar del PP al PNV, y abrir la puerta a los votantes de Ciudadanos, y sobre todo, a los de VOX. El propio Iturgaiz se ha estrenado recordándoles a los votantes de VOX, un “rara avis” en Euskadi, que el PP es su casa en estas elecciones. Por parte de Casado es una jugada triple: acentúa el perfil centralista del PP, neutraliza cualquier emergencia de sectores críticos y suma a Ciudadanos a su causa. Euskadi para el PP es un trámite, y está dispuesto a perder 2 o 3 parlamentarios en Vitoria-Gasteiz si con ello suma 20 o 30 en las siguientes elecciones en Madrid. Por último, cabe recordar que Iturgaiz es el eslabón más radical del PP, partido que ya se ha cargado en Euskadi a políticos que apostaron en algún momento por construir un relato propio, como Arantza Quiroga o Borja Sémper.

5. Bildu presenta a Maddalen Iriarte como cabeza de lista alejándose de figuras más polémicas como Otegi. ¿Cree que es una buena estrategia?

ITZIAR GARCÍA: Absolutamente. Además, es mujer, buena comunicadora (fue periodista) y tiene carisma y liderazgo. Estratégicamente, considero que Eh Bildu lo ha hecho bien. El debate entre Iñigo Urkullu (líder discreto, sólido, sereno, humilde, introvertido y serio) y Maddalen Iriarte (líder más entusiasta, dura, extrovertida y con gran carisma) será digno de seguir. A mi juicio, la elección de los dos líderes por parte de sus partidos ha sido un acierto. Creo que los días de campaña pueden ser cruciales.

MIKEL GÓMEZ: La figura de Arnaldo Otegi genera muchas fidelidades y adhesiones en la base electoral de EH Bildu, sin embargo, también genera mucho rechazo en otros electorados lo que dificulta su crecimiento electoral. A día de hoy la figura de Otegi es más un lastre que motor para la coalición independentista. Iriarte tiene una imagen más aceptable para otros electorados o al menos que no genera tanto rechazo y la hace más atractiva para captar votos de otros caladeros. Aun así, la estrategia no está carente de riesgos. Puede acusar una falta de liderazgo si Otegi persiste en sus apariciones en medios de comunicación, quitándole espacio a Iriarte. Además, en algunos puntos parece que EH Bildu no está dando coherencia a su mensaje y puede resultar muy contradictoria con la imagen y liderazgo de la candidata. Sí es un movimiento táctico interesante, pero yo todavía veo en EH Bildu una falta de coherencia y consistencia estratégica muy peligrosa para sus intereses.

JULEN ORBEGOZO: EH Bildu, a medio y largo plazo, aspira a dar pasos en dos frentes: avanzar hacia la independencia de Euskal Herria y recorrer un camino hacia mayores cotas de socialdemocracia para repartir la riqueza en el país. El caso es que su futuro pasa por demostrar que puede pactar a diestra y siniestra, con el PNV en cuestiones de autodeterminación y con PSE y Podemos en cuestiones de políticas sociales.
Por ello, en un partido que pretende sustituir al PNV como gran catch-all party en Euskadi, es fundamental ofrecerle a la sociedad perfiles renovados, abiertos y solventes como Maddalen Iriarte. Su gran reto es que la gente le visualice dirigiendo el país. Otegi, por su parte, podría ocupar un papel de vanguardia ideológica en la coalición y enlace simbólico con el sector de votantes y simpatizantes más ideologizado del soberanismo de izquierdas en Euskal Herria.

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Itziar García es consultora de comunicación pública e institucional. Su especialidad es la estrategia y dirección de campañas electorales. Trabaja también como analista política en diferentes medios de comunicación (@itziar_g)

Mikel Gómez Garcia es consultor político Vasco. Cofundador de NetPolitik (@MikelGomezGar)

Julen Orbegozo Terradillos es Periodista y profesor de Comunicación Política (UPV-EHU) (@julenor)

Entrevista realizada por Marina Isun, consultora de comunicación (@marinaisun)