Olê, Olá: Brasil en tiempos de fake news

RAFAEL MARROQUIN Y RICARDO MELLO

En las vísperas de la segunda vuelta presidencial, Brasil se enfrenta a una de las elecciones más emblemáticas desde su redemocratización, concluida hace 30 años con la constitución de 1988. El mayor electorado de Latinoamérica, con 147 millones de votantes, vive un proceso marcado por el extremismo de opiniones y por el debate moral y poco programático, impulsado por la diseminación en serie de noticias falsas.

Los temas que guiaron las tres últimas elecciones presidenciales, protagonizadas por el PT y el PSDB, perdieron el foco. Reducción de la pobreza, crisis hídrica y energética, reformas, respuestas a los casos de corrupción, privatización y recuperación de Petrobras cedieron lugar a una nueva corriente de opinión. Entra en escena el debate de la moral y de las buenas costumbres, bajo fuerte sesgo autoritario y religioso.

Las ideas, aceptadas o rechazadas en bloque, parecen perpetuarse en la redundancia de las burbujas digitales. Desprovisto de algoritmo, con más de 120 millones de usuarios, WhatsApp se convirtió en escenario de la política. La desinformación ahora se propaga por contagio y extrapoló los límites de cualquier red social. Invadió el noticiero institucional, los spots de radio y televisión. Entre el hecho y el fake, queda la necesidad permanente de chequeo de datos y de explicación acerca de temas que van desde biberones eróticos a la desaparición del cristianismo.

Principal responsable de reducir la ola de falsos rumores, la Justicia electoral terminó la primera vuelta de las elecciones con gran perjuicio. En los últimos días, precisó dedicar tiempo para aclarar la veracidad del propio sistema electrónico de votación. El escrutinio periodístico ganó el estatuto de curaduría, con la comprobación de hechos que ayudan a reducir el problema, pero que no apuntan una solución definitiva a la cuestión.

En la política, la ambivalencia entre “él sí” o “él no”, intensificó la polarización, que ganó aires de plebiscito. La espera por un amplio “frente democrático”, deseada por sectores del PT, parece haber cruzado el Atlántico. El ex presidenciable Ciro Gomes prefirió las vacaciones en Europa, acompañado por el ex presidente Fernando Henrique Cardoso, que optó por pasar por los próximos días en el “viejo continente”.

La batalla de la comunicación bordea la consolidación de tendencias, incluso sin la promoción del verdadero debate público. Por primera vez, la política brasileña asiste a la acción del “político anfibio” como Jair Bolsonaro (PSL), que por veces dedica tiempo a otras agendas, pero prioriza las redes sociales en relación a otros formatos de aparición.

El candidato youtuber, como algunos lo llaman, ha probado que prefiere siempre su versión al embate de ideas. Envía mensajes diarios por las redes sociales y marca su posición al anunciar posibles miembros de su ministerio como si ya estuviera en el período de transición, una vez que lidera la contienda con 16% a 18% de los votos válidos, según apuntarán las últimas encuestas.

El inicio de la segunda vuelta muestra que Bolsonaro supo personificar una causa, siendo su principal portavoz a lo largo de todo el proceso. Fernando Haddad (PT) parece todavía no haber salido de la condición de representante de las fuerzas políticas vinculadas a su partido, necesitando alcanzar otras audiencias. Como pocos, el ex presidente Lula protagonizó un conjunto de ideas. Haddad, aún no.

En el debate entre la personificación y la representación, pierde la reflexión. Con días contados, argumentos atrofiados y desinformación en masa, el escenario electoral brasileño puede ampliar su margen de error al alejarse de los principios que guiaron su joven democracia. Un guión que necesitará ser escrito, o reescrito, en pocos días o en los próximos años.

 

Ricardo Mello: Periodista, consultor y especialista en comunicación pública y política. Fundó la Rima, consultoría de estrategia y contenido para gobierno e empresas. Ha laborado en varios proyectos de públicos y electorales en Brasil y Portugal. Máster en comunicación por la Universidad Federal de Pernambuco, ha coordinado la graduación de periodismo en la Universidad Católica de Pernambuco. Entre sus publicaciones está el libro “Comunicação de interesse público”.

Rafael Marroquim: Periodista y consultor en comunicación pública y política. Socio director en Rima – consultoría de estrategia y contenido para gobierno e empresas. Máster en comunicación por la Universidad Federal de Pernambuco (UFPE). Guionista de tv series en Brasil, ha laborado en varias campañas electorales.