Las elecciones venezolanas

El pasados viernes 12 de octubre se celebró en México, D.F. el primer México Beers and Politics, donde contamos con la participación de la Lic. en Ciencias Políticas Lluvia Hernández Rizo, la cual ha participado en más de 40 procesos electorales presidenciales, estatales, municipales y legislativos en México y El Salvador, consultora en investigación y estrategia con más de 7 años de experiencia, quien a últimas fechas viajó a Venezuela para realizar un proyecto sobre las recientes elecciones presidenciales.

Para inaugurar el evento se habló de la idea de Beers and Politics y su surgimiento en Barcelona  y cómo es que llega hasta México, para este primer evento. De allí la Lic. Lluvia  abrió la plática apoyándose en su compañero Peter Gwilliam,  (contacto directo en Venezuela durante las recientes elecciones presidenciales).

logo México Venezuela

Los ponentes comenzaron su proyecto cuando las encuestas rumbo a la elección venezolana empezaban a cerrarse, donde encontraron un humor muy politizado, donde era muy difícil encuestar porque la gente no estaba dispuesta a contestar y estaba muy vigilado el ambiente, por lo que cabía la posibilidad en caer en errores de campo.

Otro problema era el monitoreo de medios, ya que en Venezuela hay un único miembro que los gestiona. Por lo que era prácticamente imposible para la oposición tener acceso a los medios masivos para hacer campaña.

Lo que hizo que Capriles realizara aproximadamente 200 eventos por todo el país, recorriéndolo 3 veces y llegando al pueblo más alejado, donde en muchos casos habían pasado años sin ver a un candidato.  Esta parte fue muy importante para la campaña de Capriles, porque él era conocido únicamente en Miranda de donde había sido gobernador.

Por otro lado, Hugo Chávez tenía todos los medios de comunicación durante 3 meses 5 horas diarias, antes de la elección, por lo que él hizo, sólo requirió hacer 15 presentaciones en vivo, en parte por su enfermedad; alrededor de la cual había una cantidad enorme de cuestionamientos  y rumorología, incluso se hablaban de varias figuras en caso que fuera necesario para darle continuidad al gobierno chavista.

Otra ventaja de Chávez sobre Capriles fue que en los medios de comunicación nunca hubo restricciones para hablar de los logros de revolución bolivariana, es decir, de los logros de Chávez y los medios que no se alinean con los objetivos del gobierno en turno, simplemente se autocensuran. Incluso hubo líderes de opinión que mencionaban abiertamente que si ganaba Capriles, la gente perdería todo lo que tenía, inclusive hablaban del hecho que en su ascendencia se profesaría el judaísmo, tratando de descalificarlo, ya que en Venezuela, como casi toda Latinoamérica, la religión  que se practica en su mayoría es la católica. Lo cual obligó a Capriles  a hacerse devoto de un santo para acallar los rumores.  Otra de las fortalezas de  Chávez fue que durante sus años de mandato creó una organización bien aceitada para sus movilizaciones que ha crecido con cada elección,  junto con el programa “llama 1 x 10” donde un chavista debería conseguir 10 votos, junto con la designación de un recurso enorme para dichas movilizaciones que hablan de inequidad de los  recursos.

Por su parte Capriles en Miranda, usó el modelo chavista de la misiones  y lo mejoró, entonces cierta incertidumbre en este que se tenía  en cuanto a la desaparición de los programas sociales llamados misiones, desvaneció de la campaña de Capriles. De hecho, había mucha gente que simpatizaba con Capriles, pero eso no significaba que votarían por él, incluso los chavistas tenían una buena opinión suya por su discurso incluyente y de futuro.

Construyendo una realidad de victoria que se reflejaba en un principio en la encuesta. El único ataque que realmente hizo Capriles hacia el gobierno  chavista era el petróleo que se regala a otros países, sin embargo esta acción del gobierno chavista parece no ser mal vista por la mayoría de los venezolanos.

El discurso conciliador de Capriles no sólo fue enfocado a la actual elección, sino también iba pensado a las próximas elecciones a gobernadores en diciembre, como parte de su estrategia para apoyar a los próximos comicios.

Dos de los targets importantes que conquistó la oposición para esta elección fueron los jóvenes que llevan 14 años de chavismo y quieren saber si hay algo más y el voto de los venezolanos en el  extranjero, que tiene acceso a diversos medios y en su mayoría pertenece a un segmento medio alto.

En contraparte el discurso de Hugo Chávez siempre fue de miedo diciendo: “soy yo o el caos”, incluso se dirigió a la gente de clase alta diciendo: que les convenía que él ganara si no querían una guerra civil.  En cuanto a los venezolanos en el extranjero se dirigía a ellos diciendo: que tristemente habían sido absorbidos por el modelo imperialista.

La campaña de Chávez no sólo fue contra la oposición, sino contra el descontento de los venezolanos y sobre todo de la gente que vive en Caracas la capital, porque a pesar de haber menos pobreza hay una enorme inseguridad, que aunque tengan un poco más en su bolsillo deben cuidarse constantemente del de al lado. La enfermedad de Chávez también fue una debilidad durante su campaña por toda la incertidumbre que surgió alrededor, otro factor en contra fue que dentro de los grupos chavistas existía mucha grilla en contra, y simplemente le echaban la culpa a la oposición de lo que se decía. Entonces Chávez tenía que cuidarse de la oposición, de su enfermedad,  de la gente de su gobierno y los medios externos.

El día de las elecciones se contó con uno de los mejores sistemas de votación para legalizar en todo sentido la elección, contradictoriamente a las comunicaciones dentro del país como la telefonía y el Internet. El programa de votación consistió en un sistema táctil tan sofisticado que al momento de emitir el voto ya se estaba contabilizando,  antes de la votación  se hicieron 16 auditorías de capacitación, a la gente se le explicó cómo se votaría para que se legitimara la elección en todos los sentidos. Incluso el Centro Carter de EEUU,  avaló al sistema electoral venezolano como uno de los más confiables del mundo.

Durante la jornada electoral no se cerraron las mesas hasta que se acabara la fila, entonces los chavistas duros salieron a las calles y en las mesas que  veían que se podían perder, llevaban más gente a votar. Lo hacían porque no se  verificaba que fuera su mesa y de esta problemática se percató la oposición hasta el día de las elecciones.

Una vez que se supo que Chávez gobernaría por otros 6 años, Venezuela se bañó en juegos pirotécnicos y el chavismo duro realmente atrajo a más gente, donde Chávez ha creado la narrativa de héroe al ponerse la investidura de Simón Bolívar.

 

 

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